Efecto magdalena: El nuevo recurso del movimiento urbano

Efecto magdalena: El nuevo recurso del movimiento urbano

El primer bocado de ratatouille que acaba de saborear el crítico de comida más famoso del mundo, Anton Ego, retrotrae muchos años en su infancia al personaje.  El bocado lo devuelve al calor materno, a una vida más holgada y seguramente más feliz.

Las nuevas generaciones habrán visto en aquella escena una posibilidad de la memoria, su posibilidad rumiante. Las nuevas generaciones llegarán a conocer que aquella escena de la película de Pixar, no es otra que una renovada versión fílmica del centenario comienzo de En busca del tiempo perdido. El narrador de la novela de Marcel Proust vierte un trozo de magdalena en su té antes de degustarla y aquel bocado ha de devolverlo a otros tiempos, a momentos más holgados…

La experiencia habrá de repetirse cada vez que la mente encuentre un elemento con esta capacidad.

EL ELEMENTO: LA MÚSICA

El efecto magdalena hubieron de sentirlo quienes escucharon el remix de Si se da de Myke Towers, Farruko, Arcángel y Sech, y concentraron toda su atención en la primera intervención de Zion:

Dice que no fuma, pero si yo prendo, ella le da, ella le da.

Le di un beso y le sentí allá abajo la humedad, uh yeh.

Es como andar en el mar navegando a ciegas

Eres una fantasma y no dejas que te vean

 

Y no dijeron algo más que “esto ya lo he escuchado antes” o “esto se me hace conocido” y la mente habrá de viajar muchos años antes, la vida holgada, quizá colegiala, quizá feliz y los versos les llegarían:

No sé si un error cometí,

no, no, no, sí, sí, sí

escúchame estoy aquí

estoy aquí, pa ti

 

Intuyen la continuación de la canción y poco a poco, el ejercicio es lento o inmediato, van reconstruyendo Fantasma de Zion. Es el efecto magdalena, la memoria involuntaria y musical.

Los primeros segundos de Delincuente de Farruko, Anuel AA, Kendo Kaponi, los primeros rasgueos de la guitarra habrán agarrado sorprendidos a los familiarizados y no familiarizados con la memoria magdalena, y habrán quedado en cierto limbo cuando las letras inmediatas a aquella guitarra no hayan sido el clásico:

Aunque digan que soy

un bandolero donde voy

le doy a gracias a Dios

por hoy estar donde estoy

y voa seguir con mi tumbao

y con mis ojos colorao

con mis gatos activao

ustedes to me lo han dao

sino por el contrario:

Dicen que soy un delincuente

por ahí la gente es lo que habla

por mí que hablen la gente, que comenten

porque a nadie le debo nada

gracias a Dios le doy

porque él me trajo hasta aquí

no me dejó solo y me di cuenta

quién está pa mi

 

La marginalidad cristiana se resignifica en Delincuente, una vez superadas las voces de Don Omar, Tego Calderón y las carreras de Dominic Toretto.

Que la intervención de los artistas urbanos en la memoria magdalena no sea descrita como simple homenaje.  Que se observe a este como el primer trabajo metanarrativo o transtextual del reggaetón.

Junto a Farruko y Anuel AA, los grandes impulsores de este estilo vienen siendo, no podría ser de otra manera, quizá los mayores exponentes del género urbano en la actualidad: J Balvin y Bad Bunny. En el tema China en colaboración con J Balvin y Anuel AA ya se dejó oír el clásico ritmo y lírica de Me dejaste caer de Daddy Yankee.

En el 2017, probablemente Bad Bunny fue el primero de “la nueva” en hacer lo que ya es común en su repertorio, darle espacio a los clásicos del reggaetón. Bunny lo entiende como homenaje, como el justo reconocimiento al género urbano y a su influencia en la vida latinoamericana. Así es como escuchamos claramente a Héctor El Father en Tú no metes cabra, Vamos pa’ la calle y ya hacia el final de Callaita, a lo lejos, se hace presente la voz de Zion:

Alócate y hazte mía

Que la no che lo pidió

El destino lo decidió

ya sé que sentías

 

Lo mismo que yo y todavía

Nos queda un ratito

Pa formar el escándalo

A menos que no te decidas…

Hay un Fantasma que recorre estas canciones, es el fantasma del reggaetón.

COLOFÓN

He tratado de dar una nueva lectura a estas últimas producciones del género urbano. No son canciones que abusan, como muchos pudieran creer, del homenaje, sino una nueva forma de dialogar con la tradición y el pasado reciente del reggaetón. Acostumbrados a los samplers y a los remixes de los Djs, este efecto, que podemos denominar como reconocimiento auditivo, nos es mucho muy familiar. Si bien esta nueva ola de artistas urbanos conocieron todos los resultados que podían surgir de mezclar el dembow y dancehall de distintas maneras, ahora parece llegar su turno de dialogar con los padres y maestros, discutirlos o reafirmarlos. Esperamos que de esta charla intersexual que ahora se produce en el género puedan surgir conclusiones satisfactorias como aquella línea de residente que dice “Un perreo asqueroso/ bien bellacoso, pero sin acoso”.

PARA SEGUIR ESCUCHANDO

En octubre de este año se lanzó el EP The Academy producido por Rich Music donde participan artistas como Dímelo Flow, Sech, Dalex, Justin Quiles, Lenny Távarez y Feid en colaboración de artistas renombrados del género como Wisin, Zion y De La Guetto. Reconoceremos en este álbum canciones míticas como En la disco bailoteo o Dembow de Wisin y Yandel, Cuéntale de Don Omar y otras tantas que nos regresarán a aquellos años, quizá colegiales, donde uno era feliz, donde todo era reggaetón.

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