Faraón Love Shady Instagram

Faraón Love Shady y las posibilidades de la parodia

El joven arequipeño que hasta hace poco buscaba la fama en las calles de su ciudad natal, es hoy el mayor fenómeno mediático de la escena urbana. Su particular estilo música se inscribe en toda una genealogía de artistas que han apostado por parodiar al género.

No terminábamos de procesar la explosiva aparición de Panocha remix (feat. Jon Z & Ele A El Dominio) cuando el líder del híbrido gang Faraón Love Shady soltó su más reciente canción para asombro de sus más fervientes fans y detractores. A tan sólo dos días de su lanzamiento, Por el asterisco (feat. Kevvo) ya ha superado las dos millones de visualizaciones en YouTube. ¿Qué significa este nuevo fenómeno? La aparición de Faraón Love Shady nos permite trazar una genealogía de artistas urbanos cuyos proyectos exploran el humor y la parodia del propio género urbano.

Faraón Love Shady “El Dios del trap” (Captura)

No es del todo cierto que la ironía y el humor sean los únicos rasgos de la parodia pero definitivamente son los más reconocibles. Y cuando pensamos en parodia, debemos recordar a El ingenioso hidalgo Don Quijote de la Mancha. La obra de Cervantes parodió no sólo a las novelas de caballería sino también a las igual de famosas novelas pastoril y picaresca, dando como resultado la primera gran novela moderna.

Pero a qué viene todo esto. Quizá este mismo artículo sea una parodia de otros artículos mucho mejor escritos. Ya la posmodernidad nos confesó que ningún tópico podía considerarse inamovible. Que la sacralidad era cosa del pasado y que la nueva vestimenta del arte estaba hecha de jirones y trozos de otras ropas. El velo de originalidad con el que hemos revestido a los objetos se cayó ante nuestros ojos desvelándonos signos como réplicas de otros signos, objetos como copias de otros objetos, etc.

¿Pero a qué iba lo de la parodia? ¿A qué tanta palabrería? Si desde un principio intentaba justificar la música de Faraón bastaba repetir las consignas “sobre gustos y colores no hay nada escrito” o “el arte es subjetivo” o cualquier de las frases utilizadas por los actuales defensores de Faraón — quienes a diferencia de sus detractores no llegaron a proferirle insultos racistas y clasistas, pero que sí subestimaron y menospreciaron su música desde un principio.

La parodia, sí, no me salgo del tema. El discurso de Faraón Love Shady viene a incorporarse a lo que que he denominado —con muchos ánimos de equivocarme— el urbano paródico. En vista de no encontrar un mejor nombre a este subgénero lo reconoceremos en sus dos grandes versiones: reggaetón parodia y trap parodia.

Como las novelas de caballerías, el reggaetón está estructurado de tal forma que se ha vuelto reconocible para todo el público. Entonces ya sabíamos, o creíamos saber, lo que significaba reggaetón. Pero el mundo no se detiene y uno nunca se baña dos veces en el mismo río. De esta forma, Jamsha “El putipuerko” nos descubrió que aún era posible sorprenderse al inventar el reggaetón parodia. Jamsha incorporó el humor que hasta ese momento no había tenido cabida en el género. Así descubrimos que para un Amor de colegio (2003) de Héctor y Tito existía Las del colegio son más pu… que las de pública (2012).

Reconocido por sus videoclips plagados de un humor propiamente puertorriqueño, es decir, latinoamericano, Jamsha es ya una marca registrada. En Ella tiene jevo pero quiere güevo (2011) vimos a un Jamsha travestido y twerkeando de cabeza mucho antes que el Bad Bunny de Yo perreo sola (2020) “rompiera con los estereotipos de género”. En estos últimos años, Jamsha ha concretado una alianza con la joven y también puertorriqueña Barbie Rican. Como una suerte de versión femenina de Jamsha, Barbie Rican ha explotado toda su sensualidad en los videoclips de canciones como Calocha (2018) y Culonavirus (2020) donde no han faltado ni el doble sentido ni los juegos de palabras.

Un punto aparte— y que definitivamente necesita un artículo propio— es el denominado neoperreo. Definido por la chilena Tomasa del Real como “el cruce de la era digital y la influencia del reggaetón en los nuevos artistas«, el neoperreo parodia a un género que siempre ha sido señalado como machista y misógino, explorando el goce de los cuerpos feministas/disidentes como parte de las reivindicaciones y luchas del feminismo y de la comunidad LGBTI+. A demás de Tomasa podemos encontrar los trabajos de Ms Nina, Jedet o Pablo Vittar (si me permiten su inclusión en este subgénero).

El trap también puede ser entendido como una reformulación paródica del género urbano. A diferencia de los ritmos acelerados del reggaetón y el hip hop, lo que caracteriza al trap son sus arreglos electrónicos densos, el exagerado uso del autotune y la cadencia del beat generalmente distorsionado. Entonces no es una sorpresa que algunas de las carreras de los artistas actuales más reconocidos en el género hayan empezado parodiando. Es el caso de Marvel Boy y su tema Nou nou nou (2018), una parodia del éxito Taste (2018) de Tyga —aunque aquel haya confesado desconocer la versión original—, que se convertirá en su primer gran éxito y le permitirá abrirse camino en la industria de la música. Un caso similar será el de Eladio Carrión y su tema Yal (2016), parodia del éxito Work (2016) de Rihanna, con el que empezaría a ser reconocido en internet. A la postre, tanto Eladio Carrión como Marvel Boy se convertirán en unos de los mayores exponentes de la nueva ola del género.

Los últimos actores y grandes protagonistas en este largo recorrido lleno de humor y disrupción son los puertorriqueños Jon Z y Ele A El Dominio. Apadrinando a Marvel Boy con el remix de Nou nou nou, Jon Z ha demostrado que está comprometido tanto con los nuevos talentos como con refrescar al género con su particular sentido del humor. Una línea similar sigue su amigo Ele A El Dominio, quien ya nos tenía acostumbrados a trabajos enigmáticos y divertidos como Ya sabemos (2020). La dupla se consolidó como una de las más sólidas y productivas en el género al producir el álbum colaborativo Super Saiyan Flow (2018), que nos dejó interesantes temas como Ácido y Sin putas no hay paraíso. A raíz de su apoyo a Faraón Love Shady —cuando ni sus propios compatriotas confiaron en él—y el fenómeno que fue y continúa siendo Panocha remix, el dúo ha vuelto la vista a otros fenómenos de internet. Es el caso de su más reciente colaboración con Papi Emo y Dj Veneco en el remix del éxito memero Perreo hp.

Pero volvamos a Faraón. Es por él que he trazado toda ésta genealogía. Un breve paseo por el Instagram de Faraón Love Shady nos deja muy en claro que el peruano sabe muy bien a lo que está jugando. La parodia de la estética urbana de los bling blings y sus cabellos coloridos en homenaje (o diríamos parodia) a su ídolo Tekashi 6ix9ine aún nos recuerdan a aquel joven que hasta hace poco buscaba la fama cumpliendo retos de internet en las calles de Arequipa. Ignoro el camino que la carrera de Faraón tomará a partir desde este momento. El empuje de Jon Z y Ele A El Dominio ha tenido sus frutos y su más reciente colaboración con Kevvo es la más fiel prueba. Faraón está en la mira de todo el mundo, las propuestas y las ofertas no tardarán en llegar. Ante la ola de productores embusteros que tratarán de aprovecharse de él, este es el momento donde sus verdaderos amigos deberán hacerse presente. Por su parte, sus fans, la híbrido gang, el rejunte de los elementos más bizarros de la sociedad, apoyarán a su líder y su meta de comerse al mundo con el verdadero y único grito de guerra: RAAAA.

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