¿Por qué Uprising? Juanka y el devenir del género

¿Por qué Uprising? Juanka y el devenir del género

Se ha vuelto moneda corriente que los artistas urbanos emprendan proyectos serios y comprometidos. En un intento por devolverle la seriedad al género, los artistas vuelven al estudio en búsqueda  del sonido que los satisfaga a ellos y a su público. En este punto hemos visto cómo el reggaetón ha engendrado sus propios nostálgicos y sibaritas. Aquellos que se aferran al todo lo pasado fue mejor. A los artistas que surgieron hace más de dos décadas en la escena underground caribeña y a los que poco tiempo les bastó  para alcanzar el éxito comercial. Son por estos años que muchos de ellos empezaron a emprender un camino propio. El resultado es la aparición de los trabajos más importantes en la historia del reggaetón. El género no volvería a ser el mismo luego del flow y la trascendencia de A la reconquista (2002) de Héctor & Tito, El abayarde (2002) de Tego Calderón, The Last Don (2003) de Don Omar y, el que para muchos es el mejor trabajo en la historia del género, Barrio Fino (2004) de Daddy Yankee. Lanzados con poco tiempo de diferencia, estos álbumes sientan las bases del movimiento y le brinda la resonancia internacional que nunca habían tenido. El nuevo estilo se dispone a conquistar el mundo.

Luego de estos cruciales años habría que nadar por un mar de one hit wonders, cansinos remixes y olvidables (pero rentables) producciones. Quizá fue el 2016 el año en que el género experimentó un nuevo resurgimiento. Escuchamos una serie de trabajos con un deseo de renovar a un, por aquel entonces, casi olvidado, pero sobretodo maltratado, ritmo latino. Se hacen presentes los proyectos de los dos colombianos, Maluma y J Balvin, con Pretty Boy, Dirty Boy y Energía, respectivamente, quienes por entonces trataban de hacerse un lugar en el mercado; así mismo, volvíamos a lo clásico con los incansables Zion y Lennox y su Motivan2. Los años subsiguientes nos dejarían producciones que escribirán una nueva historia en el género. El proyecto colaborativo Oasis (2018), junta a las caras más representativas de la nueva ola, Bad Bunny y J Balvin, consiguiendo un sonido variado, entre canciones destinadas al éxito comercial, la polémica y la innovación. Oasis es definitivamente el proyecto más interesante en el resurgimiento del reggaetón (Despacito es el otro gran hito) y sus ecos pueden escucharse hasta la fecha.

Nuevos productos siguieron apareciendo hasta la llegada del 2020, a la postre el año más convulsionado de la historia reciente que sólo en su primer tercio nos brindó sendos trabajos que volverían a colocar al género en la palestra. Fue el caso de YHLQMDLG, el más esperado y luego más comentado álbum del que el reggaetón tenga registro. Con récords en su haber, el álbum de Bad Bunny pareció obnubilar otros trabajos merecedores del mismo reconocimiento. No señalo particularmente a Colores de Balvin, quien a pesar de compartir el nivel de fama de su amigo, no pudo posicionar su álbum como a él le hubiese gustado y cuyo concepto cromático fue al mismo tiempo valorado como vapuleado; apunto a proyectos como los de Álvaro Díaz con Díaz Antes: La ciudad de los niños tristes, interesante en cuanto a su intención por darle un respiro al género entre tanta monotonía. Así mismo, otros trabajos también merecen ser valorados, son ejemplos el EP de Tainy Neon Tape: The Kids That Grew Up On Reggaeton y el Easy Money Baby de Myke TowersEn este espectro nos preguntamos qué papel juega el primer y nuevo trabajo de Juanka.

Juan Carlos Bauza, más conocido como Juanka, El más caro de la joyería, La pieza más costosa que al género le faltaba, La cadena que más brilla del imperio de las misiones (apelativos largos si los hay), ya no quiere ser conocido como «El problematik” y según declaró a The Clinic de Chile:

El imperio de las misiones vendríamos siendo mi equipo de trabajo y yo. Somos gladiadores de vida preparados para atacar en cualquier momento. Te digo gladiadores de vida, porque hemos pasado un montón de obstáculos y barreras para llegar hasta aquí… A cualquier artista que esté en contra de nosotros, o que quiera jugarnos mal, le pasamos por encima y lo demás es historia.

Juanka no desaprovecha ocasión en resaltar su historia de superación. Un humilde niño criado en las peligrosas calles de Cataño de Puerto Rico, un prospecto de boxeador en tierra de boxeadores. Quien iniciará su carrera artística (por golpes de suerte y esfuerzo) por allá en el 2013 y que luego de pocos pero luchados años (como le gustaría resaltar) alcanzaría el éxito.

El trabajo de Bauza empieza a ser reconocido. Lo encontramos en una serie de remixes y colaboraciones. Su voz se va haciendo inconfundible y para el 2015 la rompería en todos lados junto a Ozuna.  Si te dejas llevar (cuyo video en YouTube cuenta con más de 200 millones de reproducciones) marcaría el punto más alto en su por entonces corta carrera.

Tras su contrato con Universal Music Latin en 2018 (el segundo hito en su trayectoria) nos preguntamos qué llevó a un artista como Juanka a lanzar el inesperado Uprising. El álbum replantea la existencia de aquellos artistas que considerábamos de “remixes”. Juanka es el reflejo de una de las más grandes carencias del reggaetón: la carrera de solista. El género le debe mucho a los proyectos colectivos -colaborativos. Una carrera    en solitario siempre resultó  dificultosa.

Uprising es una prueba que Juanka se impone. A través de él agrega un nuevo capítulo a su historia de superación. El álbum traza una intención: renacer como solista.  Resulta paradójico, sin embargo, que un tercio del álbum sean trabajos colaborativos y que el remix de Préndelo sea una de las canciones más reproducidas en YouTube y Spotify. Y sin embargo, Juanka está convencido de su historia. El intro de Uprising dice:

A veces se pierde y a veces se gana, pero en mi caso, han sido más las victorias obtenidas en el camino, de dónde yo vengo son pocas las opciones, las oportunidades son limitadas y triunfar es casi imposible, aprendí a reír cuando en realidad quería llorar, pero seguí persiguiendo mis sueños porque mi mamá desde el cielo me dijo que yo iba a llegar.

Creo no mentir al afirmar que de las 15 canciones sólo unas pocas estarán destinadas a sonar en las radios y discotecas (siempre y cuando salgamos ilesos de la cuarentena) pero que tarde o temprano se perderán en la inmensidad de éxitos que el género suele brindarnos. Podemos rescatar de entre ellas a Tus besos con muy buenos números en Spotify y YouTube. Pero quizá lo mejor del proyecto sea la extrañamente pasada por alto: Tortura. La canción es adictiva, como todo buen reggaetón que se respete. La guitarra cumbiera/rockera del principio crean un ambiente que te obligan a decir “sí, esto será bueno”. Y si Juanka desea convencernos sobre la posibilidad del solista en el género, Tortura es un gran punto a su favor. Desde aquí le deseamos lo mejor a Juanka y esperamos que sus nuevos trabajos (a la fecha ya ha lanzado No te tardes y el remix de La jeepeta) puedan darle un nuevo aire a este género que queremos tanto.

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