YHLQMDG, la reivindicación de las raíces del género

YHLQMDG, la reivindicación de las raíces del género

Teniendo a Benito Antonio Martínez Ocasio, aka Bad Bunny, como un ícono pop internacional, no sorprende que tras el lanzamiento de su último álbum YHLQMDLG (Yo hago lo que me da la gana) (2020) de lo único que se hable en las calles de diferentes países anglo e hispano hablantes, sea sobre los éxitos musicales provenientes de este disco -dejando de lado temas sociales y políticos que escapan del entretenimiento-.

Así como con su álbum debut X100pre (2018), pocos sabían lo que podía aparecer en el tracklist de su nueva producción: 20 canciones con diferentes matices, aunque «menos pretencioso» que el anterior; el disco dejó algunos puntos que se pueden recoger para entender un poco la dirección que podría tomar el movimiento urbano, más allá de considerar si la calidad del contenido es buena o mala, eso queda criterio de uno mismo.

X100PRE VS YHLQMDLG

Las comparaciones son odiosas, es cierto, pero siempre estarán presentes y mientras no sea para desmerecer algo, es entretenido analizar una cosa de otra. Cuando Bunny lanzó su primer disco, venía de su rompimiento con el sello Hear This Music de Dj Luian y sacó su álbum debut X100pre, una compilación de canciones experimental y atrevida dentro del movimiento urbano que no se había visto en los últimos tiempos.

X100pre tenía en su tracklist esencialmente latin trap, pero también fusiones de bachata, dembow, pop punk, EDM, etc. No tardaron en caerle elogios de la crítica internacional especializada como de la revista Rolling Stone o del portal web Remezcla. En adelante, Benito mantuvo esa línea experimental en su carrera cantando bolero y música tradicional mexicana con Natanael Cano. Había muchas expectativas por el próximo disco.

Sin embargo, YHLQMDLG es un disco que no tiene grandes experimentos musicales, escapa de algunas pretensiones impuestas muchas veces por un sector de su público más crítico. Si bien hay canciones que entran en la nómina de las emisoras radiales, los comúnmente llamados «partos para todos», da la sensación que el álbum está hecho para el sector que ha seguido el movimiento urbano desde sus inicios. En los temas que entra la base de trap, resalta más el maleanteo y la roncadera que solía escucharse sobre beats de reggaetón y boom bap, que suelen no ser muy comerciales en la industria, pero que tanto solicitan los fanáticos del movimiento que disfrutaban con himnos como Gangsta zone (2005), Sácala (2005), Rumor de guerra (2007), entre otros.

PERREO EN LOS TIEMBOS DE BB

Incluso con los reggaetones comerciales habidos en YHLQMDLG, los seguidores de Bad Bunny han venido rebotando las canciones de perreo sólido como Yo perreo sola o Safaera. La nostalgia de aquel perreo gozoso que también era mal visto por la sociedad en su momento, por sus bailes frenéticos y la letra explícita, pudo más.

En Puerto Rico se le conoce a esta época como los parties de marquesina, fiestas caseras que hacían los jóvenes boricuas donde predominaba el perreo underground, que se estableció como un momento cultural donde te podías reunir, compartir y bailar reggaetón sin ser juzgado por nadie. En Perú, ocurrió algo similar a mediados de la década del 2000, cuando a las matinés llegaron los mixtapes de Dj Warner, Dj Tony (1987-2018), Dj Motion, Dj Peligro y otros dj’s que se fueron sumando y apareciendo en la escena. El perreo se hacía cada vez más fuerte sin dar indicios de que se vaya a suavizar.

Hoy, parecía que las canciones de reggaetón se mantendrían en la línea soft del mainstream que se estableció luego del renacimiento de Nicky Jam y las abrumadoras colaboraciones con artistas pop, pero Bad Bunny decidió abrirle paso a la añoranza de aquellos tiempos en que el reggaetón era sucio e incorrecto, y su baile era el perreo duro, esa danza prohibida que se había incluido a la blacklist de la lambada y la quebradita. Safaera es una oda a esa época y aunque probablemente suene en las radios censurando algunas palabras, el público lo ha recibido y aceptado quizás como la canción destacada del disco.

LA IMPORTANCIA DEL HYPE

Meter a Safaera en la música pop podría ser atrevido, pero es lo que se ve en las redes sociales y en las calles, en el boca a boca. Esto no hubiese resultado de la misma manera si lo hubiese hecho un Ozuna o Anuel, que mantienen una línea muy comercial. La imagen que proyecta Benito es de alguien disruptor, que hace las cosas por amor al arte sin importarle que rompa récords de streaming. Se ganó el respeto y aceptación de diferentes grupos de personas.

Bad Bunny está en su hype y todo lo que haga lo hará trending topic, he aquí la importancia de sus colaboraciones. Benito no es alguien que necesite hacer un feat grande para que dé de qué hablar (aunque siempre es interesante cuando algo así sucede). Su actualidad permite que cantar al lado de Daddy Yankee no sea algo tan deslumbrante, pero sí que use su popularidad ascendente para darle una mano a otros colegas.

Quisiera exponer la siguiente idea: ¿Cuál fue la última canción de Jowell y Randy que escucharon? ¿Alguno recordaba o sabía de Yaviah? ¿Sabían que hay más artistas talentosos fuera de Puerto Rico como Duki y Pablo Chill-e? Son unos cuántos exponentes los que hoy están a los ojos de todo el mundo, pero hay otros talentos que han sido olvidados injustamente y otros que buscan ese empujón para demostrar de lo que son capaces.

El aporte de Bad Bunny en su disco fue poder escuchar de nuevo a Jowell y Randy retumbar en una base de reggaetón underground con un Ñengo Flow que poco se le reconoce, pero fue y es parte de grandes hits del movimiento urbano. De la misma manera, tener de vuelta a Yaviah, mítico rapero que fue de los pilares del género en Playero 37 (1992) o The Noise (1994); o a Kendo Kaponi que, aparte de ser un rapero con grandes éxitos musicales, es reconocido por ser compositor de artistas como Cosculluela, Don Omar, Wisin y Yandel, Tony Dize, y un largo etcétera.

YHLQMDLG es más que una producción más en la discografía de Bad Bunny, es la expresión de un género musical que necesita volver a sus raíces de vez en cuando. Asimismo, Benito demostró que puede hacer lo que quiera y gustar, que de lo que haga va a tener algo destacable para la crítica, desde poner de moda un perreo puro hasta protestar a favor de las minorías en el show de Jimmy Fallon. Se cuenta con pocos referentes que puedan servir de vitrina para una cultura que suele ser infravalorada por «especialistas» y académicos, por eso es que es necesario alguien como Bad Bunny en el movimiento urbano y en la música de Latinoamérica, en general.

Por Ángel Monteza, síguelo en Instagram y Twitter

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